2019: Asperger, depresión y amor

Tal como pasó con el 2016, este 2019 acabó sintiéndose como un año horrible para muchas personas. Asumo que en Latinoamérica al menos se debe a los cambios recientes en diferentes gobiernos y los estallidos sociales como consecuencia de políticas económicas opresivas y ausencia de espíritu social. Por otra parte, en el resto del mundo vemos conflictos que no terminan y otras luchas que empiezan: las mujeres iraníes se hartaron del velo obligatorio; Donald Trump se acerca a un juicio político en Estados Unidos, mientras fuimos testigos del trato inhumano que se le da a los niños inmigrantes; y una pésima estrategia política en Reino Unido dio el triunfo del zoquete de Boris Johnson, abriendo las puertes a un brexit acelerado y quizás poco ventajoso. Muchas otras cosas seguro se me están escapando, pero en síntesis este año no ha sido maravilloso para muchas personas. Y debo sumarme a ese descontento general, por razones muy personales.