jueves, 16 de julio de 2015

¿Es el rock cristiano un género musical?

Aclaración: esta no pretende ser una crítica hacia el rock cristiano o la música cristiana en general, sino una entrada informativa sobre el concepto de género musical.

Una de las conversaciones más frecuentes que tenemos entre amigos es sobre música. Si bien soy un aficionado a la música metal y a muchas bandas de diversos subgéneros, no me considero un metalero como tal, pues puedo escuchar otros géneros musicales (con excepción de algunos), y soy menos radical de lo que son algunos amigos. A pesar de ello, nuestros debates siempre terminan con todos aprendiendo algo o estando de acuerdo con algo más. Y recientemente algunos de esos debates me hicieron preguntarme: ¿el llamado rock cristiano está definido como un género musical concreto?


Permítanme explicar eso. Una de nuestras disertaciones al respecto fue sobre el black metal, y cuáles fueron las primeras bandas del subgénero. Hay personas, como me señalaba un colega de biología, que consideran a Venom como una de las iniciadoras del black metal, especialmente con los álbumes Welcome to Hell y Black Metal -con el cual se acuñó el término-, cosa con la que yo discrepé de inmediato. Es cierto que la estética y las letras de Venom fueron una gran influencia dentro del subgénero; no obstante, su estilo y técnica musical están lejos del black metal, siendo más cercanos a la llamada New Wave of British Heavy Metal -si bien de un estilo más extremo de otras bandas dentro del movimiento-, al speed metal e incluso a un thrash metal. Cuando mucho, tal como le comenté, la música de Venom puede catalogarse como un proto-black antes que black metal como tal. Otras bandas como Hellhammer y Mercyful Fate también tienen gran influencia por sus letras, estética y música, pero aún no están dentro del marco del black, siendo más un thrash/extreme metal en el caso de la primera (a falta de una mejor definición), y de un heavy/speed en la segunda. Coincidimos, sí, en que el álbum Bathory de la banda homónima es ampliamente considerado como el primer trabajo de black metal.


El punto de todo lo anterior es: ¿cómo se define un género? Para algunos es difícil ponerse de acuerdo con eso: sin embargo, nosotros concordamos en el tema. Las letras suelen tener una gran importancia en varios géneros como el power, el death o el mismo black metal, pero no son lo único que lo define. Es más fundamental, al menos a nuestro juicio, la técnica con los instrumentos. Continuemos con el black metal como ejemplo. En su estado más puro, el subgénero se caracteriza por sus voces guturales agudas, el uso de guitarras muy distorsionadas y baterías aceleradas, que en conjunto dan una atmósfera muy oscura -una de las cosas más atractivas para mí en cualquier variante de metal- y un sonido frecuentemente crudo, o incluso sucio. Si bien hay variaciones en esto último, los elementos vocales y el sonido de las guitarras y batería se mantienen entre las ramificaciones del black metal.

La temática de las letras en un subgénero está relativamente estandarizada, pero no es un denominador fijo. Por ejemplo, las canciones típicas del black metal tienen letras anticristianas; sin embargo, a diferencia de lo que creen muchas personas, no son necesariamente diabólicas. La letra puede ser claramente satánica (Mayhem, Nebiros, Bathory en sus inicios), paganista (Burzum), e incluso misantrópica o filosófica (Dimmu Borgir, y algunas canciones de Gorgoroth). Siendo más estrictos, la letra tampoco necesita ser religiosa: la banda Immortal (recientemente disuelta), por ejemplo, centraba más sus canciones en la crudeza de los inviernos nórdicos e incluso en temáticas épicas, algo poco común dentro del género.


Siendo claros en todo lo anterior, ¿podemos decir que el rock cristiano es realmente un género musical? En honor a la verdad, no. Lo sería si lo agrupáramos únicamente por la temática de sus letras; sin embargo, en ejecución y técnica no hay un punto común. Con excepción del llamado unblack metal -género bastante controvertido, musicalmente hablando-, ninguna de las bandas de rock o metal cristiano tiene un elemento en la instrumentación que permita asociarlos. Virtualmente, fuera de la lírica, nada hay que defina el rock o el metal cristiano como un subgénero propio, por mucho que algunas personas denominen al segundo, por ejemplo, como “white metal”. Es por ello que las bandas cristianas en el metal pueden ser tan diversas como Flyleaf (metal alternativo), P.O.D. (nu metal/metal alternativo) y Aggelos (gothic metal).

¿La ausencia de un género definido disminuye, en alguna forma, la calidad de las bandas de “rock” o “metal cristiano”? No. Me gustan mucho varias canciones de las bandas antes mencionadas -Aggelos pertenece, de hecho, a uno de mis subgéneros predilectos-, y a muchos fanáticos del glam metal -dejando de lado la discusión sobre lo “metal” que sea el glam- les encanta escuchar a Stryper, aunque no compartan su ideología. Al final, todo se resume en música. Escucha lo que te guste, que sea por lo que te haga sentir, ya sea por su contenido o su técnica. Ni lo uno ni lo otro debe ser algo limitante en tus gustos.

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