martes, 21 de abril de 2015

El monstruo más famoso del mundo

-Voy a ofrecerles algo que el hombre ha buscado… desde el despertar de los tiempos.
-¿Un político honesto?
-Más raro aún…
Diálogo entre el Sr. Burns y Homero Simpson, en Monty no puede comprarme amor (1999).

Esta semana es el cumpleaños, por así decirlo, del que probablemente es el monstruo más famoso en la historia (no, no hablo de Hitler; ese cumpleaños fue ayer). Hoy es el aniversario de la famosa “foto del médico”, con la cual se dio a conocer al mundo uno de los mayores misterios de la criptozoología: el monstruo del lago Ness. Y ya que yo era algo apasionado con los misterios cuando era más pequeño, y después busqué libros en los cuales desvelaban dichos misterios, quiero dedicarle esta entrada a quien es conocido afectuosamente como Nessie.

Empecemos diciendo que la historia de una criatura habitando en esa región escocesa es más antigua de lo que muchos saben. De acuerdo con el texto Vida de San Columba, escrito en el siglo VII, un siglo después de los hechos narrados en él, dicho santo iba a bordo de un bote con algunos paganos en el río Ness, cuando a su encuentro salió una criatura acuática que trató de arrastrarlos al fondo. Columba no se intimidó, sino que hizo la señal de la cruz y le ordenó a la criatura que se detuviera. Esta huyó.

Ignorando el hecho de que es la historia de un santo, y ese tipo de textos suelen ser exagerados, señalemos dos cosas: que la localidad donde se avista al monstruo no es el lago, sino el río Ness; y que en aquella época la gente tenía una concepción diferente de la criatura. Como en aquellos años no se estaba ni cerca de descubrir a los plesiosaurios (criatura generalmente señalada como el aspecto de Nessie), la gente creía que lo que habitaba en el lago era un kelpie, un espíritu acuático con forma de  caballo de la mitología celta. De acuerdo con las leyendas, los kelpies se acercaban a los incautos que se aventuraban en ríos y lagos y los hacían ahogarse, o ya de plano los devoraban.


No obstante, de acuerdo con los estudiosos, hay pocas evidencias del folclor escocés que indiquen la creencia generalizada en una criatura del lago Ness antes del siglo XX. Se dieron unos cuantos avistamientos en el siglo XIX, pero nada que se tuviera muy en cuenta hasta la década de 1930.

En 1933, George Spices y su esposa avistaron una criatura que nadaba en el lago, describiéndola con un enorme cuerpo y un largo cuello: características comúnmente asociadas con Nessie. En noviembre de ese año, Hugh Gray tomó la que hoy en día es “aceptada” como la primera fotografía del monstruo del lago Ness. Tengamos en cuenta que ese año fue el estreno de King Kong, y entre los dinosaurios que aparecen en la película se encuentra un plesiosaurio, por lo cual es lícito afirmar que fue este clásico del cine el que ayudó a madurar el aspecto actual de Nessie en la mente de todos.

Pero fue sin duda el año siguiente, 1934, el que le dio a Nessie el estrellato internacional. El 21 de abril, el Daily Mail publicó una fotografía del ginecólogo Robert K. Wilson, en la cual aparece los ya clásicos cabeza y cuello de una criatura que nada lentamente en el lago. Debido a que Wilson no quiso que se le asociara con la fotografía, esta fue publicada como “la fotografía del médico”, apodo con el que es conocida hoy por todos los aficionados del monstruo. Muchos años después se descubriría que era un fraude, pero eso lo comentaré después.

Tras esta foto, se dio todo un boom alrededor del lago Ness. Durante las décadas siguientes se realizaron cerca de una docena de expediciones, quizá más, con el objetivo de escudriñar el interior del lago a través de sumergibles y equipos de sonar, todo buscando al elusivo monstruo del lago. Más de una expedición se fue prácticamente en blanco, especialmente las que recurrieron a submarinos (las aguas profundas y oscurecidas por la turba del lago impiden toda vista luego de unos cuantos metros); otras hallaron evidencias de criaturas no identificadas en el sonar, y aún algunas pudieron hacerse con las que eran más bien pésimas fotografías. Escépticos del monstruo se dedicaron durante años a desmentir toda la evidencia relacionada con la criatura, y poco a poco Nessie cayó en el olvido del mundo, aunque aún hay cientos de curiosos que viajan cada año al lago Ness con la esperanza de ver a la criatura (y los escoceses han sabido obtener beneficios de ese turismo, por supuesto), y de vez en cuando vemos alguna foto de su supuesto avistamiento.

Sin embargo, ¿todas esas fotos son evidencia real de la existencia de un monstruo en el lago? Vamos a analizarlas las más famosas para tratar, de alguna forma, de dilucidar dicho misterio.

Foto de Gray (1933):


Como lo mencioné antes, esta es la primera fotografía asociada al monstruo del lago Ness. Supuestamente muestra el cuello, lomo y cola de la criatura nadando en el lago. Sin embargo, para la mayoría de los escépticos, es probablemente la foto de un Golden Retriever nadando hacia Gray mientras lleva un palo en la boca. De hecho, si el lector se fija bien en la imagen, puede ver unas sombras borrosas encima del “monstruo” que se corresponden con las orejas, ojos y nariz del Retriever. Uno que otro escéptico, no obstante, afirma que la foto es una anguila, y que en el extremo derecho se puede ver su cabeza.

La “fotografía del médico” (1934):


Esta es la foto más famosa de Nessie. Durante décadas se creyó que era la única evidencia real de la existencia de un monstruo, aunque en ese entonces ya enfrentaba dudas: el monstruo parece ser bastante pequeño, y las olas a su alrededor son diferentes a las que debería producir dicho animal mientras nadaba.

Antes de terminar el siglo anterior, sin embargo, logró comprobarse que la foto era un fraude. En 1994, Christian Spurling confesó antes de morir que el “monstruo” de la imagen era una cabeza y cuello de plastilina montado sobre un submarino de juguete, el cual él diseñó a petición de su suegro, Marmaduke Wetherell. Wetherell, un cazador, había sido puesto en ridículo en el Daily Mail meses antes de la fotografía, debido a que había confirmado como reales unas supuestas huellas de Nessie que luego, se comprobó, provenían de una pata disecada de hipopótamo. Furioso por la broma, Wetherell armó su venganza junto a Spurling, su propio hijo Ian y Maurice Chambers. Le ordenó a Spurling que fabricara el monstruo de juguete, al cual Ian le tomó las famosas fotos el 1º de abril (cómo nadie se fijó en ese particular detalle, el Día de Tontos, es el verdadero misterio). Poco después Chambers, envió las fotos a Wilson, a quien le agradó la broma y la publicó en el Mail.

¿Y el divertido juguete? Parece que Wetherell lo hundió en el mismo lago poco después de la broma, y es probable que aún esté allí.

Fotos de Rines (1972, 1975):



Robert Rines condujo una serie de expediciones en los setenta en el lago Ness, con el fin de comprobar que existía un monstruo en el lago. En 1972, la primera expedición encontró evidencias en el sonar de un gran objeto en movimiento. Poco después, las cámaras de luz estroboscópica instaladas (necesarias para las oscuras aguas del lago) tomaron dos fotografías de lo que parecía ser una aleta del monstruo. Para los escépticos, sin embargo, esta foto consiste simplemente en burbujas de aire, o la aleta de un pez vista desde otro ángulo. Esto no evitó que el naturalista Peter Scott nombrara al monstruo en 1975 con el nombre científico de Nessiteras rhombopteryx, y abogó por la protección de su hábitat natural. Para algunos, fue evidente que el nombre no era más que un anagrama para Monster hoax by Sir Peter S (monstruo de broma por Sir Peter S.).

A pesar de ello, Rines obtuvo otras fotografías en 1975, que mostraban a un animal semejante a un plesiosaurio. La poca calidad y el aspecto extraño del animal han hecho dudar a muchas personas, quienes consideran que estas imágenes son muy similares a cabezas de gárgolas, o incluso troncos sumergidos en diferentes ángulos. El lector puede comprobar, efectivamente, rasgos extraños consistentes con los escépticos: la cabeza parece bastante plana y sin muchos detalles; el cuello es demasiado recto; y las extremidades son absurdamente cortas y nada parecidas con la primera fotografía.

Como plus, en expediciones más recientes Rines ha afirmado que el monstruo parece haberse extinguido debido al calentamiento global, puesto que sus sonares no pudieron detectar objetos semejantes a los que se hallaron en los setenta.

Foto de Apple Maps (2014):


Una fotografía satelital que fue tomada en Apple Maps, y que supuestamente muestra una criatura nadando en el lago. Creo que no hay que explicarla demasiado. El ojo experto del lector debería ser capaz de visualizar la sombra de un barco en bajo contrate en medio de la figura, que no es más que la estela que deja en el agua mientras se desplaza. En general, las fotos satelitales que se han hecho en los últimos años son de naturaleza similar.

Pero, ¿y si hay algo más en el lago?

Muchas personas han observado algo moviéndose en el lago. Y no es cuestión de locura, sino de confusión: en el lago Ness se producen con cierta frecuencia, después de la época de tormentas, un tipo de olas circulares bajo el agua conocidas como seiches, las cuales se producen debido a un desbalance entre las capas calientes y frías de las aguas del lago, gracias a la energía almacenada de los ventarrones y a la topografía del lago mismo. Estos seiches son, con toda seguridad, los responsables de los “objetos” detectados en muchos sonares, y de una buena parte de los avistamientos.

Aun así, muchas otras personas aseguran haber visto animales en el lago. ¿Podría tratarse, efectivamente, de un plesiosaurio? Esto sería sumamente improbable por diversas razones:

1. Los plesiosaurios desaparecieron millones de años antes de la existencia del lago, el cual no tiene más de unos 30.000 años, 20.000 de los cuales estuvo congelado.
2. La existencia de un espécimen requeriría que al menos debería haber existido una pareja inicial en el lago, y muchos otros descendientes que ya murieron. Si esto es así, el lago debería arrojar periódicamente huesos de plesiosaurios a sus costas. ¿Alguien ha escuchado de un evento así?
3. Los plesiosaurios se asociaban a climas más cálidos, mientras que las aguas del lago son muy frías.
4. Un animal de ese tamaño requeriría de una fuente de alimento muy por encima de la capacidad del lago Ness, especialmente si había una población mayor antes.
5. Un plesiosaurio habría sido visto con mucha más frecuencia de lo que se avista al monstruo, puesto que requeriría tomar aire periódicamente.
6. La colonia original de plesiosaurios necesitaría de cuevas o lugares semejantes para establecerse y esconderse. Los sonares indican que la topografía del lago es plana, sin oquedades que pudieran servir como cueva.

Aún a pesar de todo lo anterior, se han avistado e incluso tomado fotos y grabaciones de criaturas en el lago Ness. Para responder eso, se sabe que las focas grises penetran al lago durante algunos meses, lo que explicaría algunos avistamientos de Nessie, especialmente en tierra. Nutrias y aves acuáticas también han sido reportadas ocasionalmente en el lago.

¿Y qué pasa con los avistamientos por fuera de la temporada de focas? ¿No son evidencia de que, efectivamente hay algo que vive en el lago? Es posible, pero no nos apresuremos a señalar a un monstruo como el responsable. Algunas teorías se han propuesto: la más aceptada sugiere que podría tratarse de un tritón acuático, lo cual explicaría que los avistamientos sean tan ocasionales (ya que al ser un anfibio acuático, no requeriría asomarse a tomar aire). Otros apuntan a un pez de gran tamaño, como una anguila, un siluro o incluso un esturión, todos peces que alcanzan varios metros de longitud.

Por supuesto, todo lo explicado anteriormente seguro no bastará para convencer a los aficionados de Nessie. Y como expliqué antes, en el lago Ness hay negocios dedicados al monstruo: hoteles, viajes en bote y tiendas de recuerdos. Es muy seguro que la leyenda no desaparezca en un futuro cercano, pero podríamos disfrutarla como lo que es: una historia muy entretenida, pero una historia al fin y al cabo. Después de todo, para los que buscan la existencia de un creador, ¿qué mejores creadores que nosotros, que podemos generar monstruos y espíritus simplemente con nuestra imaginación e ingenio?

Por ello, y aprovechando una dedicatoria de los Judas Priest, ¡feliz cumpleaños, Nessie!

Y este es el verdadero responsable de la leyenda...

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