Introducción Desde el inicio de la pandemia, una preocupación recurrente a lo largo del mundo ha sido el incremento de casos de depresión, ansiedad y otras condiciones que amenacen la estabilidad mental y emocional de millones de personas debido al aislamiento obligatorio. Era una inquietud bien fundada, pues como expliqué hace meses una especie social desarrollará muchos problemas si se ve impedida de manera prolongada de interactuar con personas cercanas. La actual situación global enfatizó la importancia de la salud mental en el individuo, y lo mucho que se ha ignorado en entornos laborales y estudiantes; no tengo que enfatizar mucho al respecto, ya que mis lectores saben bien que soy desde el año pasado uno de tantos pacientes.