Díptico antropomorfizado

Si hay algo enervante que uno ve como biólogo es la constante humanización de los animales. No me refiero a que no se les pueda dar un tratamiento humanitario, sino más bien a la costumbre ya enfermiza de dotarlos de rasgos y cualidades muy humanas a nivel psicológico y ético que al menos, hasta ahora, no sabemos que puedan ejercer o siquiera tener. Es natural a nuestra especie asignar cualidades humanas no sólo a otros seres vivos, sino también a conceptos abstractos o fenómenos naturales: es de ahí que nacen las ideas de espíritus y dioses. Pero usar a tu perro como un reemplazo para la interacción social, decir que está feliz porque está mostrándote los dientes, o echarle comida “vegana” porque se te olvida que él no es un ser humano y no puede comer lo mismo que tú , ya eso está mal.