domingo, 10 de junio de 2018

A lo que llega la demencia política


Esta es, probablemente, la entrada de contenido más estúpido que he tenido que escribir en el blog. Más que algunas de mis primeras entradas, que no siempre eran tampoco tan buenas. Y no es porque vaya yo a decir estupideces –espero-: es que el tema es tan estúpido que parece irreal. Pero por supuesto, sólo hace falta recordar que somos colombianos y estamos a una semana de la segunda vuelta, y el estupor ante la estolidez de la gente desaparece. En parte, claro. Y la escribo porque es un diagnóstico perfecto de la mentalidad caudillista del ignorante.

Entremos en detalles. El pasado sábado, en el corregimiento de La Loma, en El Paso, Cesar, una reunión política de apoyo a Tocineto (perdón, Iván Duque) fue interrumpida por un ataque de abejas africanizadas, justo en el momento en que el senador Álvaro Uribe empezaba su discurso. Unas 60 personas fueron afectadas por las picaduras, 15 fueron trasladados al hospital, y al Gran Colombiano le tocó solicitar por Twitter que enviaran los medicamentos requeridos, los cuales no estaban disponibles. Dos personas tuvieron que ser trasladadas a la capital del departamento para mejor atención.

Sin dudas, fue un suceso inesperado y peligroso. Pero como si eso no hubiera sido suficiente, el alcalde del corregimiento manifestó que, entre las razones del ataque del emjambre, no podían descartar un sabotaje. No pasó mucho tiempo para que decenas de uribistas en las redes empezaran a acusar a seguidores de Gustavo Petro de haber lanzado las abejas contra la muchedumbre en la reunión política. Sí, lo están leyendo bien.



Antes de que pudiera uno sorprenderse de la tamaña estupidez de semejantes afirmaciones, e intentar desecharlas como delirios de intrascendentes personajes como la ¿columnista? Natalia Bedoya (no tenía ni idea de quién era hasta hace unas semanas) y el ¿comentarista político? Miguel Polo Polo (que irónicamente remató la boludez con un “¡reacciona, Colombia!”), la fantasía escaló a niveles penosos cuando personajes políticos como la senadora María del Rosario Guerra (quien, como señaló Angélica Lozano en Twitter, fue directora de Colciencias y Ministra de Tecnología de la Información) compartieron la misma estúpida hipótesis. Finalmente, la Policía tuvo que dar explicaciones de lo ocurrido: el helicóptero de Uribe derribó un panal cercano al llegar y además perturbó a las abejas, lo que ocasionó el ataque, sin ninguna conspiración de por medio. Una simple dosis de realidad.

Antes de pasar a la diatriba, cárguense un poco de buena vibra con las declaraciones de uribistas, y una contundente burla deconstructiva al tuit de Bedoya.

¿No es bello su fervor político?

Ya me imagino el orgullo del ex ministro Araújo. “Inteligente y sagaz como su padre.”






¿Hay algún pabellón de quemados cerca?

¿Relajados ya? Empecemos con lo que sigue. ¿Qué tan iletrado, cínico o estúpido hay que ser para creer que alguien sería tan estúpido como para agarrar un enjambre de abejas africanizadas y lanzarlo a una reunión política, habiendo modos más prácticos de boicotear? ¿Qué clase de ex directora de Colciencias pudimos tener que se presta a razonar de un modo tan deficiente? ¿Esta es la gente que quiere poner Presidente para el próximo cuatrienio, y está plenamente confiada de su decisión? No me extraña entonces que quieran elegir a Tocineto (perdón, Duque).

Pensándolo una segunda vez, es claro que hay un problema, y no sólo de educación. Sí, es cierto que un pueblo plenamente educado no habría deducido semejante idiotez. Un pueblo culto habría ignorado a personajes como Bedoya o Polo Polo, y los habría dejado hundirse en el olvido como los mediocres que son, y no seguiría a personajes tan cuestionables como Charo Guerra y el mismo Uribe. Cada vez me resulta más obvio, por más que quiero ser educado y evitar generalizar, que el uribista promedio es terriblemente ignorante.

Es difícil decir, no obstante, que gente como Charo Guerra o Fernando Araújo Jr. carecen de una buena educación –a menos que, como Peñalosa y Tocineto, maquillen sus estudios-, al igual que muchas de las figuras políticas que siguen a Uribe. Ahí entra el segundo problema, y es la mentalidad caudillista. Entre religión y política, la forma de razonar suele ser idéntica, y esto es porque simplemente una persona suspende su juicio crítico ante las palabras de la figura a la que admira y sigue, ora Yahveh, ora Álvaro Uribe. Y cuando uno deja de pensar racionalmente por seguir a un caudillo, la necesidad de defender sus ideales ante cualquier afrenta es tal que se cae con facilidad en actitudes estúpidas, opiniones imbéciles e hipótesis sin sentido. La educación, por desgracia, no siempre basta para evitar estos defectos de la razón.

Y ojo, que los petristas no se escapan de razonar igual: simplemente es un caudillo diferente, y mucho menos malo que el Gran Colombiano. Pero una cosa es que La Pulla haga un video cuestionando a Petro y que sus seguidores digan que es presión de los financiadores de El Espectador -por cierto, su reciente editorial sobre la segunda vuelta es más imparcial que la descarada nota de El Tiempo-, y otra muy distinta es que ocurriera el incidente de La Loma, y uribistas tanto del pueblo como de la élite aseguren que un grupo de votantes y seguidores de un candidato se tomó la molestia de lanzar un enjambre de cientos de abejas (y si saben cómo pican las abejas, entenderán que 60 afectados no es precisamente un panal chico) a una reunión política de su rival político. Se necesita una clase especial de irracionalidad para formular semejante idea.

No ignoraré tampoco, claro, el descaro de varios uribistas que piden respeto y no politización ante los que se burlan en redes sociales tanto de la estupidez del complot petrista como de los mensajes de Uribe pidiendo enseres médicos para atender a los afectados –recordemos que la fatídica Ley 100, de la que él fue ponente, y varias circulares emitidas durante su gobierno, son responsables en gran parte de la deficiencia en el sistema de salud-. Si bien en lo del respeto estamos de acuerdo en que quince personas en el hospital no es exactamente cosa de risa, sí que lo es el que se lo atribuyan a una conspiración de sus rivales políticos, y eso es precisamente de lo que se han burlado desde anoche, sin mencionar lo irónico que es el hecho de que alguien como Uribe, que tanto daño le hizo al sistema de salud, se viera corriendo en chanclas para lograr que se atendiera a los afectados, y lo triste que es si pensamos que, de ser cualquier “hijo del pueblo” el que lo solicitara, seguramente La Loma seguiría con insuficiencia en medicamentos. Sobre dejar de hacer política con el accidente es pura hipocresía, pues ellos fueron los primeros en convertir el incidente en tema político al culpar a los seguidores de Petro.


Creo que no hace falta detallar mucho. Tal como he dicho a lo largo de esta entrada, es preocupante que una porción importante de la población haya renunciado al sentido común y la racionalidad en pos de seguir a un líder político al que ven como un Mesías. Y es más preocupante que tengan una gran probabilidad de elegir al próximo Presidente. No veo mucho criterio por su parte en caso de que tengan éxito y la marioneta de su caudillo termine cometiendo los mismos errores y delitos del pasado. ¡Ya basta de tanta demencia, por favor!


Y nuevamente, para no terminar la entrada con una nota baja, un poco más de humor:




Adenda: esta semana el chef, escritor y presentador de televisión Anthony Bourdain se quitó la vida. Matador decidió hacerle un homenaje con una caricatura, y en la publicación de Facebook un seguidor de Petro dejó el comentario que pueden leer en la imagen a continuación. Definitivamente, algo peor que Lord Petrosky es su club de fanáticos, y más cuando cargan con un resentimiento de clases tan virulento. La depresión y la infelicidad no son problemas únicamente de los que somos pobres, y si usted cree que es narcisista que una persona adinerada se quite la vida, está podrido por dentro.

4 comentarios:

  1. Buen resumen y análisis de la estupidez uribista antes de segunda vuelta y la cereza del petrismo.

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  2. Eso sí lo de Anthony Bourdain si me parece una cretinada, y eso viniendo de gente que dice que el lucro debería ser lo menos importante.

    Pero eso si, dándole vueltas a las redes sociales y cadenas que difunden, yo diría que las estupideces uribistas superan a las petristas de 10 a 1 (diría incluso que de 100 a 1)https://voces.com.co/denuncian-red-de-portales-que-crean-noticias-falsas-favor-de-ivan-duque/
    https://twitter.com/Julianaramirez6/status/1003262584844357632?s=09

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    1. Estoy muy consciente que las de los uribistas son mucho peores. Precisamente es por eso que hice la entrada. Deben dejar de angustiarse cada vez que uno critica a Petro o a sus seguidores.

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