Dos canciones sobre metas simples
Esta semana publiqué un adelanto en mi cuenta de Ko-fi acerca de la relación entre Epstein, los científicos e intelectuales que aparecen registrados en sus documentos, y la presencia de varios argumentos pseudocientíficos y racistas en las nuevas derechas. Fue un ensayo bastante largo, de los que tenía tiempo sin hacer, así que mientras esa entrada llega al blog quiero escribir algo mucho más ligero, pero que puede ser un alivio para los lectores. Como sabrán quienes llevan al menos una década leyéndome o siguiéndome en redes, me encantan los tardígrados u ositos de agua . Trabajé con estos animales en pregrado, publiqué e hice parte de artículos científicos y otros documentos con ellos, y espero en algún futuro volver a trabajar con ellos. De ser posible me gustaría que, si vuelvo a intentar un doctorado, ellos sean mi tema de investigación. Así que no será sorpresa que, desde hace unos años, una de mis canciones favoritas sea “The Tardigrade Song” ( La canción del tardígrad...