Superar el campismo
Sin duda, el 2026 ha tenido un inicio bastante agitado en términos internacionales. Tan sólo el primer fin de semana, fuerzas de Estados Unidos entraron en territorio venezolano y capturaron al dictador Nicolás Maduro, en un movimiento que fue celebrado y reprochado a partes iguales en todas partes. El júbilo de los venezolanos que pensaron que vendría por fin la caída del régimen chavista se convirtió pronto en desilusión y desconcierto cuando Donald Trump reveló que se permitiría a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, asumir el mando del país, siempre y cuando se mantenga dentro de lo que necesitan los intereses de EE.UU. y tenga en marcha la industria petrolera -que es, por supuesto, lo que realmente le interesa a Trump-.