viernes, 17 de septiembre de 2021

Cuando “debatir” se convierte en una trampa moral

 Debatir con insensatos es como jugar al ajedrez con una paloma. No importa lo bueno que seas, la paloma sólo va a tirar las piezas, cagarse en el tablero y encima pavonearse como si hubiese ganado.

Anónimo.


Estaba preparando otra entrada un poco más larga cuando surgió una polémica menor en Twitter que involucró ataques reiterados a un autor, pero que también ha ayudado a desnudar una táctica engañosa que se maneja desde algunos sectores ideológicos. Se trata de buscar un “debate” para, supuestamente, contrastar e intercambiar ideas opuestas, pero que muchas veces es más bien una vitrina amañada a favor de una de las partes para presentar sus ideas, o un recurso para acusar de cobardía al otro cuando, a menudo no sin razón, prefiere declinar ese tipo de “debates”.