sábado, 19 de enero de 2019

Cinco meses de chicharrones


Introducción

Para ninguno de los lectores habituales será un secreto que desconfío de la administración del subpresidente Tocineto (perdón, el presidente Iván Duque). A pesar de que después de las elecciones he hablado poco al respecto en este blog, en parte por cuestiones de tiempo, en mis redes sociales sí he tenido oportunidad de cuestionar bastante las acciones que toma el semipresidente de acuerdo a lo que le ordena su tutor, Álvaro Uribe. Porque no nos engañemos: cualquiera con dos dedos de frente, incluso entre los mismos uribistas, se da cuenta al instante que la posición presidencial de Duque no es más que la pantalla tras la cual se esconde Uribe, a semejanza de la presidencia de Dmitri Medvédev (2008-2012), durante la cual Vladimir Putin se desempeñó como Primer Ministro mientras ostentaba realmente el poder en Rusia.

Con Matador encuentra uno ejemplo para casi cada cosa que ocurre en el país.