domingo, 15 de agosto de 2021

La salida de Messi y la fiscalización de las emociones

Quienes son lectores de hace tiempo sabrán que no soy un hombre de fútbol, pero respeto el poder que tiene este deporte para vincular a las personas, así como temo la influencia que puede tener en separarlas y llevarlas a la violencia. Ni alabo ni odio el deporte como tal, sólo me gusta ver la forma en que los demás interactúan a través de su contemplación y admiración. Por ello es que detesto la forma en que se le suele criticar como “opio de las masas” e “instrumento de enajenación”: sí que se puede criticar la forma en que puede ser explotado como divertimento fácil, pero señalarlo como un pasatiempo de zafios y gente ignorante es reduccionista e incluso un poco clasista.

domingo, 8 de agosto de 2021

Imposturas religiosas: la curiosa historia del Libro “perdido” de Lehi

La señora Harris no se creía nada de esto, harta ya de la ingenuidad de su marido. Le robó las primeras ciento dieciséis páginas y retó a Smith a reproducirlas, puesto que, dado su poder de revelación, era capaz de hacerlo (Este tipo de mujeres resolutivas aparecen con demasiada poca frecuencia en la historia de la religión).
-Christopher Hitchens sobre Lucy Harris, en Dios no es bueno (2007).