viernes, 31 de enero de 2020

El ombligo de Adán y Alphonse Elric


En el proceso de ir componiendo a retazos mi estabilidad mental y el rumbo de mi carrera, he tenido bastante tiempo para sentarme a pensar en un montón de cosas, entre pendejadas e introspecciones. Por ejemplo hace poco, mientras iba en el bus, vi sin proponérmelo a una pareja de chicas sentadas enfrente de mí dándose besos pequeños con mucha ternura, y sin problemas por parte de los otros pasajeros; más tarde, ese mismo día, escuchaba sobre una persona que se quejaba en su trabajo porque una vez vio a dos mujeres que eran pareja caminando tomadas de la mano, argumentando como siempre que eso “no era natural”, y que ni los animales hacen eso (uh, si supiera el caballero…).