Retomando el dilema de las “mujeres reales”

Hace ya cinco años publiqué una entrada comentando sobre la campaña #ImNoAngel de Lane Bryant y el mal enfoque que estaba tomando en asumir que su campaña era más “ representativa de las mujeres reales ” que Victoria’s Secret y sus Ángeles. En su momento fui concreto en los puntos que me molestaban de ese tipo de campañas que usan el mezquino término de “mujer real”: sus estándares de lo que asumen como “real” son tan excluyentes como los de Victoria’s Secret o Dior, quienes rechazaron a modelos como Kate Upton o Jordan Dunn tan sólo por tener un busto “demasiado grande”. Y es que se trata de una etiqueta no muy diferente a los que dicen que “las únicas parejas naturales son las de hombre y mujer”, asumiendo una especie de esencialismo barato que sólo refuerza la discriminación, por asumir un hecho físico como un tipo de cuerpo femenino como si fuera un asunto moral. “ Una mujer real es lo que sea que quiera ser. ”