viernes, 25 de noviembre de 2016

Nacionalismo inútil (XX): el pleito de San Andrés

Esperaba tener esta entrada lista la semana pasada, pero he tenido una serie de compromisos personales que me han tenido alejado mucho tiempo de Word, al menos en lo que respecta a este blog. He dudado, además sobre si poner esta entrada o no en la serie Nacionalismo inútil, puesto que no es una diatriba, al menos en el sentido tradicional, y es un poco más difícil dilucidad el problema nacionalista en este asunto. Empero, aquí está. Creo que mucha gente desconoce toda la problemática de fondo tras este asunto, y vale la pena señalarlos.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

El pez de Einstein y el elogio de la mediocridad

Todos somos unos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de escalar un árbol, vivirá su vida entera creyendo que es estúpido”.
Frase atribuida a Albert Einstein.

Los seres humanos somos todos diferentes. Es un hecho. A pesar de ello, podría decirse que todos tenemos la misma capacidad mental, el mismo potencial de aprender las mismas cosas. Es decir, no hace falta ser un superdotado para estudiar sobre la evolución de los moluscos o la composición de los cuerpos espaciales. Se necesita un proceso de educación, de amor por el conocimiento, de construir una mente curiosa e inquisitiva, que nunca se quede conforme con nada. Hipotéticamente hablando, es algo que podría estar al alcance de cualquier persona.

martes, 1 de noviembre de 2016

Cómo no enfrentarse a la sátira

Uno de los hábitos más comunes del ser humano es una asombrosa falta de criterio para evaluar nuestras propias creencias y comportamientos con el mismo rasero con el que juzgamos a otros. Dentro de ese monstruo posmoderno llamado irónicamente como justiciero social, es muy común criticar a grupos socialmente privilegiados que ante cambios incluyentes empiezan a gritar que sufren de persecución; por ejemplo, los religiosos que hablan de “heterofobia” ante las políticas LGBTI, o aquellos que dijeron que incluir a un Stormtrooper negro en El despertar de la fuerza era “racismo contra los blancos”. Y oigan, cuestionar ese tipo de idioteces está muy bien; el problema es que los justicieros sociales lo llevan a todo un nuevo nivel cuando empiezan a ver discriminación y opresión en expresiones culturales tan simples como un chiste, con lo que terminan cayendo en la misma idiotez que critican, sin atreverse siquiera a cuestionarse a sí mismos sobre los alcances de tales delirios.