martes, 31 de diciembre de 2013

Apoyo a Caterina Simonsen

Hace algunos días, se hizo eco en Internet la historia de Caterina Simonsen, una joven italiana de 25 años con varias enfermedades congénitas, y que prácticamente respira a través de tubos de oxígeno. La indignación fue gigantesca cuando la joven publicó una foto en su cuenta en Facebook agradeciendo que, sin la investigación médica basada en la experimentación animal, ella “habría muerto a los nueve”. De inmediato, cientos de activistas anti-vivisección y defensores de los derechos de los animales llenaron su cuenta con mensajes de odio, y muchos con deseos de muerte. La joven, quien aspira a ser veterinaria, tuvo que salir en la televisión para defenderse, criticando al mismo tiempo la incoherencia y la aparente misantropía de los activistas, y al poco tiempo después fue internada en el hospital por un problema respiratorio (es probable que deba pasar Año Nuevo en el hospital).

lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Era Hitler católico? Política, superstición y ateísmo

Si hay una figura controvertida en la Historia, es Adolf Hitler. Las consecuencias de su desmedida ambición durante la Segunda Guerra Mundial siempre harán eco en la memoria de la gente. Y por supuesto, hay quienes desde una postura religiosa o escéptica usan sus acciones como justificación para la humillación del lado contrario.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Consideraciones morfofisiológicas del veganismo

En una ocasión conversaba con unos amigos de la Universidad, y uno de ellos me contó que un conocido de Antropología afirmaba, para justificar su dieta vegana, que el ser humano (o sus ancestros) era originalmente herbívoro, y luego, en el transcurso de las civilizaciones, se hizo omnívoro. Como biólogos, nos quedamos extrañados de su teoría.

Enmascarando la estupidez

Últimamente, creo que estoy empezando a detestar a Guy Fawkes. O al menos, al personaje V, del reconocidísimo cómic V de venganza, que usa su rostro como máscara. O al menos, a lo que hoy en día representa.

Porque parece que ahora es necesario ponerte detrás de la máscara de Guy Fawkes para que la gente crea que tiene algo importante que decir. Todo el que lleve esa máscara lleva un mensaje importante, y peor: debe ser algo cierto. Y todo el que tenga esa máscara es un revolucionario amante de la justicia (me reiría si alguno de ellos supiera que el verdadero Fawkes quería derrocar al rey de Inglaterra para instaurar una monarquía católica).