sábado, 1 de septiembre de 2012

El peligro de los cencerros


Tilín, tilín. El tintineo del cencerro guía al rebaño.
¿A dónde nos lleva? ¡Qué importa! Suena tan lindo… ¡Sigámoslo!

Tilín, tilín. El cencerro nos lleva a verdes pastos. Caminamos por un llano, subimos una montaña. Tilín, tilín. Oh, el sonido nos lleva a un precipicio. El sonido se pierde dentro de él. ¿La vaca se arrojó? ¡Hay pasto fresco en el fondo! ¡Y su sonido es encantador! ¡Sigámoslo!

Tilín, tilín. ¿Les suena conocido? Quizás, si se es muy dado a apoyar las causas sin reparar si realmente creen en ellas, si comparten sus ideas o si siquiera las entienden.